domingo, 23 de abril de 2017

¿Son lógicas las matemáticas?


Suele decirse que la filosofía es un modo de conocimiento puramente racional o lógico. Las cosas de las que habla el filósofo son tan abstractas que no cabe verlas o comprobarlas con experimentos científicos. Esto distingue a la filosofía de las ciencias empíricas (aquellas que hacen experimentos para probar sus teorías). ¿Pero qué distingue a la filosofía de otras ciencias, como las matemáticas, que también parecen ser puramente lógicas?...

... Las diferencias son muchas. Por ejemplo: la matemática solo trata de aspectos de la realidad que se puede contar y medir, y la filosofía de aspectos que, en ocasiones, carecen de extensión (no se pueden medir) e incluso de partes sucesivas (no se pueden contar)... Pero hay otra diferencia quizás más fundamental: la filosofía no acepta ninguna idea que carezca de lógica, pero las ideas fundamentales de las matemáticas parecen, en cambio, imposibles de demostrar con la lógica.

Pensemos en la idea de número (la idea fundamental de la aritmética). ¿Puede haber más de un número, por ejemplo, dos? El dos son dos unidades (dos “unos”), pero estas unidades son idénticas (1=1), luego no pueden ser dos, para que fueran dos tendrían que ser diferentes una de otra (o, más bien, una de una). De otro lado entre el uno y el dos hay un número ilimitado de números, pero ¿cómo puede estar lo ilimitado limitado entre el uno y el dos? 

Con la otra idea básica de las matemáticas, la idea de espacio (fundamental en la geometría), ocurre exactamente lo mismo. Imaginemos un espacio pequeñito, tal como el segmento AB; esta línea es una sucesión de muchos puntos todos idénticos; pero ¿si son idénticos como pueden ser muchos? (sólo cabría distinguirlos por el espacio que ocupan, pero justamente el espacio es lo que se trata de definir). De otro lado, entre un punto y otro de esa línea ha de haber siempre otro punto, con lo cual la línea AB sería a la vez finita e infinita. Finalmente, si los puntos matemáticos son inextensos (no tienen cuerpo), su dimensión espacial es cero; pero ¿cómo puede tener longitud una línea compuesta de puntos cada uno de ellos de cero longitud?...



¿Son pues, lógicas, las ideas fundamentales de las matemáticas? ¿Es la matemática un saber tan lógico como parecía? ¿Qué os parece (lógicamente hablando)?

martes, 4 de abril de 2017

Saberes teóricos, axiológicos y técnicos.

Según aquello de que se ocupan, encontramos tres grandes grupos de saberes.



En primer lugar, los saberes que describen lo que son las cosas (y sus causas, su finalidad, las relaciones entre ellas, etc.). Son los llamados saberes teóricos. Su objeto es la realidad en cuanto a lo que es y puede ser. Los mitos, las ciencias, las matemáticas, la historia, etc., son fundamentalmente saberes teóricos. Pueden ser racionales o no racionales. También suelen clasificarse según se ocupen de la naturaleza (saberes naturales) o de la cultura y el ser humano (saberes humanísticos y sociales)... 




En segundo lugar, los saberes que describen las cosas que son valiosas (lo bueno, lo justo, lo bello) y prescriben (mediante normas) las cosas que deben ser. Podemos llamarlos saberes axiológicos. Su objeto es la realidad en cuanto a lo valioso y lo que debe ser. Intentan ofrecernos fines, modelos o ideales de bondad, justicia o belleza y, en orden a estos ideales, establecen normas y criterios de decisión que dirijan nuestra conducta. Los saberes axiológicos son los saberes morales o éticos, la política y la estética. Pueden ser, también, racionales o no racionales. 


Y en tercer lugar, los saberes que tratan de procedimientos para transformar la realidad (y que esta sea cómo queremos o pensamos que debe ser). Podemos llamarles saberes técnicos. Su objetivo es describir y dominar ciertos procedimientos, prácticas o técnicas que sirven para hacer efectivas las posibilidades elegidas. Los saberes técnicos están subordinados a los saberes teóricos (que les informan de cómo es el mundo y que posibilidades de transformación ofrece) y a los saberes axiológicos (que les indican qué posibilidades son las que deben ser realizadas). Por ejemplo: la medicina es un saber técnico que depende de un saber teórico (la biología) y otro axiológico (la moral, privada o pública, que presenta la salud como un valor)... 

jueves, 30 de marzo de 2017

Suicidio y acoso escolar.

Este artículo fue publicado originalmente por el autor en El Correo Extremadura



Hace unos días se hizo pública la impresionante carta de despedida de Diego, un chico de once años, que se suicidó hace unos meses en Madrid para evitar ir al colegio. Se aventura la hipótesis de que sufría acoso escolar, aunque el chico no reveló nada a sus padres, ni en el colegio – dicen – tenían el más mínimo indicio de la situación. Esto no prueba, en absoluto, que no existiera tal acoso: es muy normal que un niño acosado no denuncie el caso (ni a sus padres ni al centro), no ya solo porque corre el riesgo de que se ensañen con él, sino también – y esto es lo verdaderamente grave – por vergüenza y por miedo al rechazo de los otros. No hace falta ser psicólogo para saber que un adolescente que se presenta como víctima de sus iguales compromete seriamente su “prestigio” ante el grupo, incluso ante su familia y ante sí mismo. Y esto por más que su denuncia genere comprensión y compasión en otros muchos.

Por esto, creo que la solución al problema del acoso escolar no consiste, simplemente, en vigilar y castigar, ni en pedir al niño acosado que (¡encima de todo!) se enfrente al poder y se convierta en “delator”. Nada de eso sirve para casi nada. Incluso puede ser contraproducente. Todavía recuerdo cuando, de niño (cómplice pasivo, yo mismo, de acosadores), la más leve denuncia o queja ante los profesores condenaba al acosado (que todavía tenía cierta esperanza si aguantaba, se endurecía, y se encontraba otra víctima más débil que él) a la marginación absoluta – algo mucho peor, para un adolescente, que los golpes o los insultos –.

Tampoco vale hablar de derechos y valores como el que habla de la Santísima Trinidad. La Educación para la Ciudadanía y materias afines (borradas del mapa educativo, por cierto, por la malhadada LOMCE) son inútiles si en ellas no se discute, con argumentos comprensibles y convincentes, sobre los asuntos morales que subyacen al acoso escolar. Si algo no son los niños y adolescentes es tontos. Saben que la mayoría de los discursos sobre valores que rutinariamente declaman los adultos son hipócritas y vacuos. Es difícil encontrar a algún educador que sepa dar razones realmente convincentes de por qué hay que tolerar a los que son diferentes, o ser solidario con los más débiles (cuando, además, es mucho más divertido y “natural” burlarse o aprovecharse de ellos). Cuando yo estaba en la escuela, los floridos discursos de los profesores invitándonos a compadecer o respetar al alumno marginado no servían, normalmente, más que para aumentar nuestra antipatía por él.

De hecho, casi todo lo que representa realmente la institución y la vida escolar desmiente todo discurso posible contra el acoso. Como he escuchado decir estos días al filósofo y pedagogo Juan Antonio Negrete, el colegio es, intrínsecamente, una institución dirigida al acoso. Esto es, dirigida a inculcar en los niños la “dureza de la vida”, la competencia, el afán por el triunfo o, como gusta de decirse ahora, la excelencia, tanto en el aula (en donde se violenta constantemente a los niños con instrucciones, tareas obligadas y evaluaciones diarias), como fuera del aula, en donde los chicos se socializan en torno a modelos que destilan violencia y acoso (el emprendedor voraz, el deportista agresivo y obsesionado por competir, la mujer como objeto sexual...). Maltratar al chico, casi siempre demasiado sensible o inteligente, que no encaja en esos estereotipos, es parte del proceso de afirmación de quien los cultiva. Y esos valores y estereotipos son omnipresentes. En el centro educativo donde trabajo, y como conté aquí mismo hace unos meses (“Hijo, no quiero que acabes como BillGates”, 11/10/2015), las paredes de muchas aulas están adornadas con un panfleto donde se enuncian las reglas del éxito según un famoso empresario. En realidad, tales reglas se reducen a una: que la vida es un juego cruel de ganadores y perdedores, y que hay que prepararse y endurecerse para estar entre los primeros.

Así que, si de verdad queremos que casos como el de Diego no se vuelvan a repetir, tenemos que reflexionar sobre todos esos modelos que empujan a muchos chicos (y a no menos adultos) a percibir el mundo como una jungla en la que hay que pelear, competir, vencer y humillar a otros, para ser alguien en la vida. Porque esa percepción no se corrige, simplemente, con renuevos didácticos o recursos psicológicos. Se corrige, más bien, con el desarrollo del pensamiento crítico imprescindible para que los chicos puedan relativizar y eventualmente escapar de esos valores y modelos morales que los tiranizan (tanto a las víctimas como a sus verdugos). En educación no faltan innovaciones técnicas y pedagógicas, lo que faltan son teorías y decisión para afrontar lo que nadie parece querer afrontar de modo explícito: el problema de decidir en qué modelos y con qué valores queremos y debemos educar a nuestros jóvenes. Si la escuela ha de ser un instrumento de transformación social, y no solo un reflejo servil del statu quo imperante, debemos ser capaces de cuestionar y relativizar los valores vigentes e impedir que, como se desprende de la nueva ley educativa en vigor, se eduque a los chicos como a estudiantes coreanos, más pendientes de su rendimiento que de su bienestar y su integridad como personas. ¿Saben, por cierto, cuál es la principal causa de mortandad entre los adolescentes en Corea del Sur? Adivinen. El suicidio.


jueves, 16 de marzo de 2017

Las falacias y los sesgos cognitivos.

Muy en general, las falacias (también llamadas "sofismas") son argumentos que parecen correctos sin serlo. Uno puede cometer falacias sin darse cuenta, o intencionadamente, con objeto de hacer aparecer como aceptable una opinión que no lo es. En el saber común abundan los argumentos falaces, y también en el discurso de los medios de comunicación o el de los políticos. Es muy importante reconocerlas, para que así no nos lleven a engaño. Las falacias pueden ser formales o informales, aunque aquí no hemos tenido en cuenta esta diferencia. Además de falacias, muchas veces cometemos errores psicológicos (y no intencionados) al intentar comprender y explicarnos algo; son los llamados "sesgos cognitivos", a los que dedicamos el último enlace. Que os aproveche.


FALACIA AD HOMINEM.
Se trata de atacar a la persona que argumenta, en lugar de a su argumento. Si desacredito a mi oponente parece que desacredito, a la vez, sus argumentos.
Ejemplos: Mariano no puede tener un opinión certera sobre el aborto, porque es de derechas.// ¿Pero usted como va a poder explicarnos lo que es la crisis, si es un corrupto? // Este es un radical de izquierdas, así que imagina lo que puede decir...

FALACIA TU QUOQUE
Se trata de descalificar el argumento de una persona, no demostrando que es falso, sino acusándola de estar concernida por aquello que se juzga o por cualquier otra cosa.
Ejemplos: No se debe llegar tarde. ¡Tú también llegas tarde! // Tienes que organizarte mejor el trabajo. ¡Y tú tu casa, que la tienes siempre hecha un desastre! // Te portaste injustamente con ese alumno. ¡Siempre será mejor que maltratar a tu propia mujer!



"ENVENENAR EL POZO"
Es otra variante de la falacia "ad hominem". Consiste en presentar al interlocutor (antes de que empiece su argumento) como alguien poco digno de crédito.
Ejemplos: ¡Vamos ahora a ver lo que tiene que decirnos este ex-convicto! // Como todos sabéis, nuestro oponente en este debate ha estado a sueldo, durante años, de un gobierno tiránico, y tiene amigos acusados de terrorismo // El alumno que va a venir a hablar a la evaluación siempre ha sido un chico problemático, hace años lo expulsaron del instituto...

  FALACIA AD BACULUM. 
En lugar de argumentar, se apela, más o menos veladamente, a la fuerza.
Ejemplos: No se puede replicar al profesor. ¿Por qué? Porque tú 
quieres seguir estudiando en este centro, ¿no? // Mira Laura, necesitas este empleo y yo una secretaria cariñosa, así que es fácil que nos entendamos. // Tu viuda y tus huérfanos no entenderán que desaproveches esta propuesta tan ventajosa que te hacemos...

FALACIA AD VERECUNDIAM (O ARGUMENTO DE AUTORIDAD)
En lugar de argumentar, se invoca la autoridad o prestigio de una persona o institución.
Ejemplos: El café es malo para los enfermos de asma. ¿Por qué? Lo dijo un médico por la televisión.// La raíz cuadrada de dos es un número irracional, porque así lo dijo el gran matemático Euclides // Como dijo el gran maestro Li-Wang-Chi, no desafies la autoridad de los grandes maestros, pues ellos saben y tú no...


Tira de Mafalda, por Quino.

APELACIÓN A LA TRADICIÓN (O A LA NOVEDAD).
Se presupone que una opinión, juicio o práctica es aceptable porque siempre ha sido así (es una tradición). O porque es nueva. Sin dar ningún argumento.
Ejemplos: Las mujeres no pueden participar en la procesión. ¿Por qué? Porque siempre ha sido así, es la tradición. // ¿Te parece bien que la fiesta consista en acosar durante horas a un toro hasta matarlo a lanzadas? Pues sí, se hace desde hace siglos, es nuestra costumbre.// Debe comprar este detergente. ¿Por qué? Es nuevo. // Es un gran artista. ¿Por qué? Su obra es totalmente novedosa...

FALACIA AD POPULUM (DEMAGOGÍA, POPULISMO. APELACIÓN A LA MAYORÍA)
Se defiende una opinión no con razones, sino apelando a las ideas, creencias y emociones de la gente, o bien a la presunta autoridad de la mayoría.
Ejemplos: Hay que impedir que entren más inmigrantes; ¡son extranjeros! ¡Y nos roban el trabajo y el pan de nuestros hijos! // Las ideas políticas de este partido son peligrosas; sus dirigentes van mucho a Venezuela, un país donde se mata a la gente, son amigos de tirititeros que defienden a los terroristas de ETA...// La cadena perpetua debe implantarse en nuestro país, así lo quiere la mayoría de la gente, según indican las encuestas...



FALACIA AD MISERICORDIAM
En lugar de argumentar, se apela a la piedad para lograr apoyo.
Ejemplo: Sé que he suspendido todos los exámenes, pero si no apruebo me retirarán la beca, y como mi madre está enferma, tendré que trabajar todo el día, y abandonar los estudios para siempre... ¡Usted tiene que dejarme aprobar!


FALACIA AD IGNORANTIAM
Se defiende una opinión con el argumento de que la contraria es imposible de demostrar.
Ejemplos: Como no se puede demostrar que no exista vida extraterrestre, entonces ha de existir vida extraterrestre. // Como no puedes demostrar que Dios existe, entonces Dios no existe...

"EL QUE CALLA, OTORGA"
De la misma familia que la anterior falacia. Se defiende una opinión con el argumento falaz de que nadie replica o se queja de ella.
Ejemplos: Todas las trabajadoras de mi fábrica están contentas con su trabajo; hasta la fecha ninguna se ha quejado. // Todos los alumnos estaban de acuerdo con lo que decía; ninguno dijo que no lo estuviera.

FALACIA DE LA CAUSA FALSA
Se afirma que A es causa de B, cuando lo único probado es que A ocurre antes que B. La concurrencia de A y B puede explicarse de muchos modos, y no solo suponiendo que A es causa de B (puede ser causalidad, o que haya una causa oculta que cause tanto A como B, etc., etc.)
Ejemplos: Desde que gobernamos, la economía ha mejorado; por lo tanto, nuestro gobierno es la causa de que la economía mejore.// Muchos consumidores de cannabis tienen problemas psiquiátricos; por lo tanto, el cannabis es causa de problemas psiquiátricos...


TOMAR LA PARTE POR EL TODO (FALACIA DE COMPOSICIÓN).
Se pretende probar una opinión o juicio sobre una totalidad, a partir del juicio, más o menos probado, que tenemos sobre una o más partes.
Ejemplos: Todos los políticos son unos corruptos; ayer demostraron que varios diputados de varios partidos habían defraudado a hacienda.// Los miembros del equipo del atletismo son los mejores del mundo, por lo tanto, tenemos el mejor equipo del mundo.



TOMAR EL TODO POR LA PARTE (FALACIA DE DIVISIÓN)
Se pretende probar que una opinión o juicio sobre algo es válida, a partir del juicio, más o menos probado, sobre la totalidad de la que forma parte.
Ejemplos: Su familia es muy rara; por tanto él es raro. // El guacamole es sabroso; por lo tanto, sus ingredientes también han de serlo.// La renta per capita de España es superior a la de Ecuador; por lo tanto, cualquier español es más rico que un ecuatoriano.

USO EQUÍVOCO DE LAS PALABRAS.
Se pretende argumentar dando significados distintos a una misma palabra.
Ejemplos: Los varones y las mujeres no son física y emocionalmente iguales, por tanto no deben obedecer leyes iguales.// Estudiar es un rollo. ¡Pues yo me lo he pasado divinamente estudiando a los egipcios antiguos! Bueno, pero eso no es realmente estudiar. // La muerte es el fin de la vida, por tanto, toda vida ha de tener como fin la muerte.

FALACIA GENÉTICA
Se pretende fundamentar el juicio sobre algo apelando a los orígenes o algún estado anterior de ese algo.
Ejemplos: El interés por lo oculto fue lo que llevó a Isaac Newton a la teoría de la gravedad, por tanto cualquier persona que crea en la gravedad es un seguidor del ocultismo. // Sus teorías filosóficas son muy sospechosas; de joven estuvo afiliado al partido nazi...

NON SEQUITUR.
Argumento en el que la conclusión no se sigue lógicamente (necesariamente) de las premisas. En ocasiones, no tiene ni siquiera relación. En general, podríamos decir que casi todas las falacias son un caso de "non sequitur".
Ejemplos: Soy tu padre, luego tengo razón. // Anoche estuve enfermo, luego tienes que repetirme el examen.

"CORTINA DE HUMO"
Se intenta desviar la argumentación hacia algún asunto distinto, especialmente si este es polémico o atractivo para los interlocutores o la audiencia.
Ejemplos: Ud. puede decir que la pena de muerte es un medio ineficaz para prevenir el crimen, pero... ¿Y las víctimas del crimen? ¿Cómo piensa Ud. que se sienten los familiares de las víctimas al ver que el hombre que asesino a su hijo es mantenido en prisión a costa de ellos? // Sí, se me olvido limpiar la casa. ¡Pero nada de lo que hago te pone contento! 


DOBLE ESTÁNDAR (DOBLE MORAL. HIPOCRESÍA).

Se aplica un doble "rasero" o criterio a la hora de enjuiciar argumentos según quien sea el que los defienda.
Ejemplos: Tu argumento sobre el aborto no puede ser bueno, porque no eres mujer, y no puedes entender lo que significa abortar. // Es lícito que yo llegue tarde a clase, o que tenga mi móvil conectado en el aula, porque yo soy el profesor.

"HOMBRE DE PAJA"

Se ponen en boca del contricante afirmaciones que no son suyas (pero parecidas a las suyas, tal como una caricatura de las mismas) y fácilmente atacables, para generar la ilusión de que se le "vence".
Ejemplos: Hay que procurar que los medios de comunicación no estén en manos de una sola empresa. Ud. lo que quiere es cerrar periódicos, una típica medida de regímenes tiránicos... // Es razonable que sean los propios jóvenes los que decidan, con toda la información disponible, qué actitud tomar ante el consumo de drogas. Lo que ud. quiere es convertir a nuestros jóvenes en una panda de drogadictos...

DEFINICIÓN PERSUASIVA.
Se define un término clave para la argumentación de manera sesgada y buscando efectos emocionales. Ejemplos: definir "fe" como: "creencia sin pruebas en lo que está diciendo una persona que habla sin conocimiento de cosas inauditas".// Un "aborto" es "un asesinato brutal de un ser humano indefenso".

PREGUNTA COMPLEJA.
Se plantea una pregunta de forma que la persona no pueda contestarla sin asumir lo que el interrogador quiere.
Ejemplos: ¿Eres aún tan egocéntrico como solías ser? // ¿Seguirá a su conciencia, en lugar de a su cartera, y hará esta vez un donativo para la causa? // ¿Uso un arma como esta al cometer el crimen?




PETICIÓN DE PRINCIPIO (RAZONAMIENTO CIRCULAR)
Se parte como supuesto de la argumentación de "aquello" mismo que se desea demostrar.
Ejemplos: Dado que la Biblia confirma su existencia, y la Biblia no puede mentir, pues es obra divina, no hay más remedio que concluir que Dios existe. // La democracia es el mejor sistema político de entre todos los posibles; acabamos de decidirlo por votación...

AFIRMACIÓN DEL CONSECUENTE.
Se incurre en el error de asumir que, dada una relación condicional (Si A entonces B), la afirmación del consecuente (B) implica necesariamente la afirmación del antecedente (A), lo cual no es lógicamente necesario.
Ejemplos: La gente que me quiere me llama el día de mi cumpleaños; te acaban de llamar para felicitarte de la compañía de teléfonos; por tanto, en la compañía de teléfonos me quieren // Siempre que hace buen tiempo, salgo al campo; hoy salgo al campo, luego tiene que hacer buen tiempo...

NEGACIÓN DEL ANTECEDENTE.
Muy parecida a la anterior. Se asume que, dada una relación condicional (Si A entonces B), la negación del antecedente (no A) implica necesariamente la negación del consecuente (no B), lo cual no es lógicamente necesario.
Ejemplos: Siempre que nieva, hace frío. Hoy no nieva, luego no puede hacer frío.// Todos los domingos la llama por teléfono; hoy no es domingo, así que seguro que no la ha llamado.

FALSO SILOGISMO
Se presenta el argumento como si solo existieran dos opciones.
Ejemplos: O estás conmigo, o no eres mi amigo. // O apruebas los exámenes o no serás nada en la vida // O me quieres a mí, o lo quieres a él.

FALSA ANALOGÍA.
El argumento se basa en una comparación (analogía) entre dos situaciones que parecen similares pero no lo son.
Ejemplos: la economía de un país es como la de una casa; no se puede gastar más de lo que se gana. // Los estudiantes deberían poder consultar sus apuntes cuando hacen exámenes, también los médicos consultan sus libros cuando han de diagnosticar al enfermo. // Si un cuadro o un edificio tienen un autor, el universo, que es algo mucho más complejo, también ha de tener un autor.

GENERALIZACIÓN APRESURADA O ARGUMENTACIÓN MEDIANTE EJEMPLOS.
Argumento en el que se hace una generalización (o "inducción") a partir de un número insuficiente de casos, o bien a partir de datos que no son correctos o son irrelevantes para la conclusión. 
Ejemplos: Las mujeres conducen fatal; he tenido dos accidentes de tráfico en mi vida, y en los dos la culpable era una conductora.// Que fumar sea tan malo es una exageración, mira mi abuelo, con noventa años y fumando toda la vida...

SUPRIMIR PRUEBA, CITAR FUERA DE CONTEXTO.
Para demostrar una afirmación se presentan los datos o parte de las pruebas que apoyan la afirmación, ocultando los datos o pruebas que no lo hacen, o el contexto al que pertenecen esos datos.
Ejemplos: La película X es muy buena; en la crítica del periódico pone: "ha de ir a ver la película X" (en realidad en el periódico pone: "Ha de ir a ver la película X, no volverá a ver una película tan mala en siglos"). // Nuestro partido (el partido X) ganará las elecciones, lo dice la última encuesta (en realidad, la última encuesta dice: "El partido X ganará las elecciones en caso de que se confirmen los casos de corrupción de los dos partidos favoritos") // Ud. no puede gobernar, hace años dijo en una entrevista: "hay que meter en la cárcel a todo el que gane dinero" (en realidad, en la entrevista se respondía: "hay que meter en la cárcel a todo el que gane dinero y no lo declare a la hacienda en nuestro país")...

SESGO MUESTRAL
De forma intencionada o no, se preselecciona el tipo de persona que participa en una muestra, de manera que el resultado de la misma muestra algún tipo de "sesgo".
Ejemplos: Según nuestra encuesta, la mayoría votaría ahora mismo al candidato del partido X (se olvida decir que en la encuesta han participado los espectadores de ese canal, que es un canal de tendencia política X). // Según nuestro experimento, y con una muestra de 100 chicas y 100 chicos, las primeras resuelven mejor los test de inteligencia, por tanto las chicas son más inteligentes (por descuido, la muestra de chicas se seleccionó de un grupo de universitarias, y la de los chicos de un grupo que venía de ver un partido de fútbol).

SESGOS COGNITIVOS Y OTROS FORMAS ERRÓNEAS DE CONOCER.
Los psicólogos han localizado un montón de errores que cometemos, casi siempre de forma inconsciente, al intentar comprender y explicarnos alguna situación. En la entrada del enlace tenéis una excelente selección de estos errores. Conocerlos es la mejor garantía para no cometerlos.

Una vez que conoces las principales falacias, puedes hacer el siguiente EJERCICIO: INVENTA UN DIÁLOGO (O TÓMALO DE ALGÚN CASO REAL) PARA CADA FALACIA QUE QUIERAS (SOBRE TODO, LAS QUE TE PAREZCAN MÁS FRECUENTES Y "PELIGROSAS"), Y ENTRÉGALO AL PROFESOR EN CLASE. Por cada diálogo que refleje correctamente la falacia tendrás un punto (hasta 10). 

domingo, 12 de marzo de 2017

El saber común. La formación de la opinión pública.

Las personas mantenemos a menudo afirmaciones que no están justificadas (ni en muchos casos son justificables) racionalmente, pero que parecen convincentes. A estas afirmaciones se les llama “opiniones” (y, a veces, “prejuicios”). Al conjunto de las opiniones y prejuicios vigentes en un grupo social se le llama “saber común”. Ejemplos de prejuicios son ideas tales como “el mal con mal se paga”, “España para los españoles”, “todos los hombres son iguales”, “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, etc., etc. (si os buscáis un refranero hallaréis una completa lista de opiniones y prejuicios comunes). Estas ideas nos parecen convincentes bien por experiencia propia (una experiencia informal y privada, no científica), bien por generar una fuerte inclinación emotiva a su favor (porque favorezcan nuestros intereses, porque confirmen ideas en las que creemos ingenuamente, etc.), o bien por simple fe en la autoridad de ciertas personas que consideramos sabias, o en lo que “siempre se ha dicho”, es decir, en la tradición. Hoy en día, a la tradición se le han unido otras fuentes de opiniones y prejuicios, como la ciencia (o más bien, la vulgarización de la ciencia) o los medios de comunicación (la televisión, internet, etc). Así, cientos de opiniones pasan hoy por verdades racionales bajo la capa de “científicas” o por efecto de la “demagógica seducción” que pueden ejercer los medios de comunicación.

El poder de los medios de comunicación es hoy enorme. Constantemente y por todas partes producen y transmiten una ingente cantidad de “datos” y de opiniones verosímiles sobre dichos datos. A veces, en esa producción y transmisión de datos y opiniones lo que más importa no es la verdad o racionalidad de lo que se transmite, sino lograr el favor del público, pues éste es, al fin, el que ha de comprar los productos (comerciales, políticos, ideológicos) que venden los medios. Hay que añadir que una de las formas con que los medios logran que determinados datos u opiniones parezcan veraces es calificarlos de “científicos” o hacer como que lo son (como cuando se publicitan productos con lenguaje científico, que nadie entiende, pero al que todo el mundo asocia prestigio, calidad, etc.).



Un caso interesante, a este respecto, es el de los documentales falsos. Algunos creadores audiovisuales han producido documentales para TV intencionadamente falsos (uno de ellos informaba, por ejemplo, de que la llegada del hombre a la luna en 1969 había sido un montaje cinematográfico), para así demostrar que la audiencia cree como verdadera cualquier cosa que le digan siempre que se mantenga el convincente formato del documental científico



En otras ocasiones, el saber común o vulgar, se compone también de falacias o sofismas, que son afirmaciones que deben su verosimilitud a los pseudoargumentos en los que se apoyan. Sobre las falacias, que pueden ser de muchos tipos, discutiremos en la próxima entrada.







¿Piensas que la gente suele creerse todo lo que sale en la TV? Razona tu respuesta... ¿Serías capaz de idear un documental falso? ¿De qué trataría y cómo sería?... ¿Qué significa decir que algo esta “científicamente demostrado”.

miércoles, 1 de marzo de 2017

¿Qué es arte?


Esta obra de arte (¿) de Wolf Vostell se llama “¿Por qué el proceso de Pilatos y Jesús duró solo dos minutos?”…
Cada vez que llevo a mis alumnos al Museo Vostell de Malpartida, algunos tardan mucho menos de dos minutos en decidir que lo que allí se ve no es arte. Sobra decir que si llevara a un grupo de adultos no serían algunos, sino casi todos los que exclamaran con suficiencia: "¡Esto es una tontería!". Cuando ocurre esto me vienen unas ganas locas de arrodillarme ante quien así habla y rogarle que me explique cómo ha logrado saber que lo que ve no es digno de llamarse “arte”. ¿Cómo no va a saberlo quien se atreve a opinar con tanta firmeza?... Pero no, no lo sabe: cuando oigo sus explicaciones (cuando las da) toda mi ilusión se desvanece (en mucho menos de dos minutos)…

Así que: ¿Qué es el arte? ¿Cómo podemos distinguir una obra de arte de una majadería? ¿Alguien me lo puede explicar?... Como algunas respuestas ya me las han dado muchas veces, y no quiero que caigáis en la tentación de resolver este asunto de un plumazo, comenzaremos quitando de en medio algunas de ellas.

1. Arte no es lo cada uno considera arte. Si así fuera, cualquier cosa podría ser “arte”, y a la vez no serlo, con lo cual carecería de sentido toda discusión sobre el arte (Yo tendría toda la razón al considerar arte cortarme la oreja –o cualquier otra cosa—, y tú también la tendrías al considerar que no lo es). La verdad es que ni siquiera tendría sentido emplear la palabra “arte”, pues carecería de un significado común (¿Tendría sentido emplear una palabra cuyo significado fuera distinto para cada persona que la emplea?).


2. Arte no es lo que la mayoría considera “arte”. Igual que antes: si así fuera todo podría ser “arte” y no serlo (bastaría con que la mayoría así lo conviniese). Además, tanto en el caso anterior como en este, siempre cabe la pregunta: ¿Por qué considera la mayoría que tal cosa es arte y tal otra no?

3. Arte no es, sin más, lo que nos gusta. También nos gusta que nos rasquen la espalda, o tener la casa limpia, y dista de estar claro que esas dos cosas sean obras de arte. Además, suponiendo que arte fuera "lo que nos gusta", aun tendríamos que responder a las preguntas: ¿por qué nos gustan unas cosas y no otras? ¿Qué significa que algo "nos guste"?

4. Arte no tiene porque ser lo que nos emociona. También nos emociona un incendio o que nos llamen el día de nuestro cumpleaños, y, de nuevo, no está nada claro que todo eso sea arte.

5. Arte no es lo que es único y original. Cada mosquito que viene al mundo es único o decidir usar la energía atómica para fabricar bombas también parecen ser cosas originales y creativas. ¿Son los mosquitos o las bombas nucleares "obras de arte"?

6. Arte no es lo que supone mucho trabajo y está bien hecho. No solemos considerar a un ingeniero que diseñe autopistas, o a un cirujano que haga trasplantes como artistas (a no ser en un sentido muy metafórico).

7. Arte no es lo que es bello y punto. Quizás no este mal equiparar arte y belleza (aunque hay quien defiende que puede haber arte en lo feo). Pero, en cualquier caso, eso no hace más que lanzarnos a otra pregunta igual de difícil: ¿qué es lo bello?…


Así que una de dos, o me contestáis a la pregunta de ¿qué es arte?, o me contestáis a la pregunta ¿qué es bello?


Si queréis escuchar nuestra versión radiofónica de este mismo asunto pinchad aquí.




Y aquí tenéis una presentación sobre este tema...




Las imágenes de la entrada son:
(1) "¿Por qué el proceso de Pilatos y Jesús duró solo dos minutos?", de Wolf Vostell.
(2) "Mierda de artista", de Piero Manzoni.
(3) "Fountain", de Marcel Duchamp.
(4) Foto de Croqueta titirimundi.

Discotecas "divinas", y laboratorios "mundanos". ¿En qué se distinguen la religión y la ciencia?


Oscuridad y luces parpadeantes, música (un "chill out" a base de órgano y voz), un olor muy especial (a incienso, claro), palabras misteriosas y poéticas (no en inglés, pero a veces en latín) que se repiten, rítmicamente, como un mantra, como un rezo... A veces (en algunas "discotecas" sagradas) un animador o varios que bailan frenéticamente, como posesos... ¿Es para entrar en trance o no?...



Los ritos religiosos parecen tener como finalidad excitar las emociones (entusiasmo, temor...), generar sensaciones impactantes (incluso visiones y fenómenos por el estilo), y, desde luego, fortalecer la fe (ese modo de creernos algo por ciega voluntad). El objetivo del ritual parece ser el de "purificar" a los fieles de su entendimiento racional, liberarlos de su razón. Porque a veces la razón (el pecado de querer saber por nuestra cuenta y riesgo) es lo que separa al hombre del Creador. Una vez purificado, el creyente está preparado para recibir a Dios y a su Verdad revelada a través de la fe, la emoción, la visión...


Cambiemos de escenario: luz abundante y clara, silencio, un olor a desinfectante, palabras para nada poéticas entre un grupo de personas que discute y consulta sus ordenadores... No es una iglesia, es un laboratorio o aula. Los científicos intentan ser objetivos en su trabajo, de lo que han de "purificarse" no es de su razón, sino justo lo contrario: de la mera fe o creencia ciega, de las emociones particulares de cada uno, de sus subjetivas visiones del mundo... El objetivo no es recibir la Verdad revelada por Dios, sino descubrir la verdad desvelándola mediante la razón...




¿Tienes claras las diferencias entre religión y ciencia (entre saber irracional o racional)? Responde, si puedes, a estas preguntas:
1. ¿En qué crees que pueden parecerse la religión y la ciencia?
2. Ambas buscan la verdad, pero no del mismo modo. ¿De qué dos modos distintos buscan la verdad la religión y la ciencia? ¿Alguno de ellos te parece más apropiado? ¿Por qué?
3. Hay científicos que son, a la vez, creyentes religiosos. ¿Cómo explicas esto?